Para ocasiones especiales, hoy les comparto este postre tipo brownie sin harinas, lácteos ni endulzantes agregados, tan delicioso que nos hace desarrollar la voluntad para poder decir ‘basta’. Solo, acompañando a un pocillo de café, con una bocha de helado casero o bañado por una salsa de frutos rojos, este bocadillo deja sin duda una impronta en quien lo prueba.

Ingredientes

  1. Manteca de almendras, 250 gr
  2. Chocolate amargo (ideal 85-90% cacao), 100gr
  3. Aceite de coco p.p. en frío, 40 gr
  4. Dátiles, 150 gr
  5. Huevos (separados en yema y clara), 2

Utensilios

  1. Cacerolita
  2. Cuchara de madera
  3. Licuadora o mixer
  4. Placa de horno rectangular (20×10 cm o similar)
  5. Cuchillo o palillo

Elaboración

  1. Precalentar horno (160 grados centígrados)
  2. Dejar en remojo con agua caliente los dátiles no menos de 30 minutos; una vez blandos, descarozar y procesarlos (en licuadora o con mixer de mano) hasta obtener una pasta homogénea.
  3. Derretir el chocolate junto al aceite de coco, a fuego pelusa, o bien a baño maría, revolviendo con cuchara de madera.
  4. Batir a nieve las claras.
  5. Incorporar las yemas a la mezcla del chocolate, integrándolas muy bien.
  6. Agregar la mezcla del chocolate a la manteca de almendras (en procesador o manuelamente), hasta su total integración.
  7. Sumar la pasta de dátiles manualmente a la mezcla anterior.
  8. Por último incorporar las claras a nieve.
  9. Hornear hasta que al introducir cuchillo éste salga limpio (después de los 30 minutos, estar atentos)
  10. Dejar enfriar (importante)

Notas

  • Recomiendo un chocolate de calidad, como el Lindt. (Las últimas veces que utilicé cacao amargo libre de gluten en polvo nos resultó indigesto, por lo cual decidí abstenerme de usarlo).
  • La manteca de almendras, si es comprada debe decir en ingredientes sólo almendras. Si la quieren hacer en casa, busquen en internet; hay muchas recetas, pero básicamente son almendras tostadas procesadas hasta que la pasta queda semilíquida (pudiéndose desplazar por el vaso de la licuadora o procesadora). Tengo la intención de hacer video.
  • Si quisiésemos lograr un resultado más aireado, podemos agregarle una cdita de polvo de hornear casero (bicarbonato de sodio + crémor tártaro o jugo de limón).

La próxima vez que los haga voy a prescindir de los dátiles. Esto, sería sólo una sugerencia para quienes ya estén encaminados en la re-educación de su paladar a necesitar cada vez menos dulzor. Recordemos que durante la mayor parte de nuestra evolución la incorporación de alimentos dulces era muy ocasional, con lo cual hoy en día, al llevar una dieta moderna convencional estamos sobre-exigiendo a nuestro organismo (elevando la demanda insulínica, propiciando parasitosis, etc).

 

 

 

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