Siempre es útil tener una bebida refrescante, fácil y saludable a mano. Muchas veces la gente me pregunta cómo incluir la espirulina en la dieta, y esta es una forma sencilla y agradable de hacerlo.

Qué es la espirulina

La espirulina es una cyanobacteria, anteriormente catalagoda como un microalga verde-azul que dentro de su muy extensa lista de beneficios, voy a destacar sólo dos:

  • Es fuente del ácido gammalinolénico (GLA). Este ácido graso no abunda en la alimentación moderna, y es responsable de ayudar a reducir, ni más ni menos, la inflamación. Ello cobra vital importancia si recordamos que en la gran mayoría de desórdenes fisiológicos subyacen procesos inflamatorios.
  • Es fuente de proteína y hierro. También podemos resaltar su alto contenido proteico (promedio, 65%) y de hierro (28,5%).

Ingredientes

  1. Agua, 1 litro (o 900ml y 100gr de cubitos de hielo)
  2. Jugo exprimido de limón, 130 ml
  3. Miel cruda, 30 gr
  4. Espirulina en polvo, 2 gr

Nota: las cantidades que doy en el video son levemente diferentes, y tienen como resultado una limonada de sabor más fuerte. De este modo tienen ambas opciones para probar.

Utensilios

  1. Exprimidor de cítricos
  2. Licuadora
  3. Jarra o botella (preferentemente de vidrio)

Elaboración

  1. Colocar en la licuadora: medio litro de agua, la miel y la espirulina. Licuar brevemente.
  2. Agregar el jugo de limón y los cubitos de hielo; volver a licuar.
  3. Completar con el otro medio litro de agua, y volcar en la jarra o botella.
  4. Ya está listo para consumir, pero en días de mucho calor, puedes colocarla por una hora en la heladera, o por media hora en el freezer previamente.

Aclaraciones

  • Con la cantidad señalada de miel, la limonada queda bien ácida. Para quienes necesiten más dulzor, coloquen más cantidad de miel, o bien…
  • Otra opción, y muy buena, es endulzarla con extracto casero de estevia (y así no generar demanda insulínica).
  • SI nunca antes has con sumido espirulina, podés probar de introducirla paulatinamente. Por ejemplo, las primeras veces, solo agregarle un cuarto de cucharadita, y así ir sumando mayor cantidad hasta los 2 gramos.

Variantes

  • Para obtener una ‘limonada color limonada-normal’, sencillamente no agregarle la espirulina.
  • Muchas veces es de mi agrado agregarle un puñado de hojas frescas de albahaca, cedrón, o menta. Esto lo hago en el paso 1 de la elaboración, para luego colar y seguir con el paso 2.
  • Otra interesante variante consiste en suplantar parte del litro de agua, por el jugo de 1 a 3 naranjas.

Conservación

Tanto el limón como la miel poseen propiedades conservantes. Si a esto le sumamos el frio de la heladera, con toda seguridad nos va a durar dos días.

Para saber si algo está en buen estado, siempre seguir la -que yo denomino- regla de oro: si conserva el mismo aroma, aspecto y sabor, es porque está bien. Después de varias horas desde su elaboración, es aconsejable batir la limonada para recuperar el aspecto original.

Videoreceta

Referencias sobre espirulina

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